jueves, 27 de junio de 2013

Seyens: 1ª parte Stern| Capítulo 15

Iba a publicar el viernes pero me acordé de que ese día tengo un examen y luego fiesta al día siguiente así que entre una cosa y otra igual me olvido. Además, estoy en Santiago y no traje el portatil así que ya que aprovecho ahora que estoy conectada, en la sala de informática, para hacerlo. :)

jueves, 20 de junio de 2013

Seyens: 1ª parte Stern| Capítulo 14


14

Su presa siguió su camino sin apenas fijarse en si le seguían, era evidente que se trataba de un muchacho despreocupado y seguro de si mismo. Por otra parte, la sombra no hacía ningún ruido así que era como si en realidad el estuviera solo. La chica sonrió, una sonrisa que apenas se percibió en su figura y se deslizó por el suelo a gran velocidad de tal manera que podría pasar por debajo de él sin que lo notara y aparecérsele delante cogiéndolo por sorpresa y matarlo sin que se diera cuenta de nada, únicamente sentiría el dolor antes de sucumbir e incluso en ese momento no sabría quién le estaba dando muerte, pues aunque la poca iluminación que desprendía la lámpara de aceite que sostenía el chico le permitiera verla, ella ya no poseía forma humana y por lo tanto el no la vería como tal.
Justo cuando esta iba surgir delante del chico oyó una voz que la distrajo y detuvo su acción.

— ¡Yo que tu no haría eso! — dijo esta, a la vez que la sombra notó un fino haz de luz detrás y se apartó de allí antes de girarse para encararse con quien estuviera detrás suya por lo que el humano quedó fuera de su alcance aunque por muy poco. Sin embargo la sombra no dedicó ni un mínimo interés a ese detalle, ante ella se alzaba una joven pelirroja de cabellos rizados y cuya piel brillaba a la luz de la luna. Se trataba de Anne…

Aprovechando que el cielo estaba nublado la sombra dio unos pasos hacia la derecha y volvió a quedar oculta entre la oscuridad, concretamente bajo el techo de una casa, Anne la veía igual pero al ajustar su posición a la de ella y acercarse también acabó debajo del techo (a una distancia adecuada de la sombra para un enfrentamiento) y el brillo de su piel desapareció. Anne enseguida percibió que aquello era lo que quería la sombra. Aún no tenía claro su propósito pero imaginó que su enemiga deseaba poder tocarla sin sufrir. Pero realmente lo que le preocupaba a Anne era como iba a matar a un ser que apenas era corpóreo.


Ni siquiera tuvo tiempo de pensarlo, la sombra se lanzó hacia ella y algo brilló en esta, antes de que la alcanzara Anne pudo ver que el brillo provenía de un puñal, que había aparecido de repente en una parte de su cuerpo, que había tomado la forma de una mano y empuñado por esta. Resultaba extraño que pudieran aparecer armas de milagro y sin embargo no había ningún arma en el suelo ni señales de que la hubiera en ningún momento. Solo se le ocurría una explicación a esta situación inverosímil; que su enemiga tuviera poder no solo para ocultarse a si misma sino también a cualquier cosa que esta sostuviera.

El acero del puñal chocó contra el escudo de Anne y como era de esperar no le produjo daño alguno, la sombra retrocedió e intentó realizar un ataque bajo que Anne esquivó de un salto, la verdad es que el enfrentamiento no era difícil dado que ella podía prever los ataques de su contrincante y este no podía hacer lo mismo con ella.

Con todas sus fuerzas Anne cortó con su espada el brazo que empuñaba el puñal, pero este en lugar de separarse del cuerpo y caer al suelo se separó y volvió a recomponerse ante una sorprendida Anne y acto seguido consiguió herirla en el brazo izquierdo de una manera tan fuerte que Anne soltó el escudo por el dolor; de algún modo la sombra, demonio mejor dicho, había conseguido ocultarle ese movimiento. Anne no perdió el tiempo en lamentarse por una herida que no tardaría mucho en curarse y alzó la espada de nuevo, esta vez para cortar una parte de lo que parecía el cuerpo de esa mujer demonio.
De nuevo contempló como la parte separada volvía a juntarse sin que quedara rastro alguno del corte; esto era frustrante.

Sí,  muy frustrante, ya que a partir de aquel momento ninguno de los ataques de Anne parecía surtir efecto alguno, el cuerpo se partía y se volvía a juntar indefinidamente independientemente de la fuerza y la rapidez con la que Anne le propinaba los golpes. Mientras tanto su enemiga conseguía ocultarle cada vez más golpes de tal modo que Anne cada vez adivinaba menos y por ello cada vez le era más difícil no acabar herida. De hecho ya tenía varias heridas y había estado a punto de perder su espada en más de una ocasión.

Un ataque de la sombra hizo que Anne retrocediera de un salto de tal modo que salió de debajo del tejado y su piel volvió a iluminarse, la mujer demonio se apartó en seguida de la luz que esta desprendía, luz que también era reflejada por la espada de Anne. Era como si temiera el contacto con esa luz.

Y entonces Anne lo entendió. Porque al verla lo primero que había hecho era apartarse de ella, o más bien de su luz y porque en cuanto había empezado el enfrentamiento su contrincante la había atraído hacia una zona sombreada. Porque quería evitar la luz de su piel, su luz... Esa misma luminiscencia enseguida se trasladó a la espada de Anne y ella supo enseguida lo que tenía que hacer.

Posicionándose justo debajo de la luna, Anne alzó su espada que ante la sorpresa de ella dibujó un haz de luz por debajo de esta a la vez que reflejaba la luz lunar hacia la sombra que pareció taparse algo que debían de ser los ojos, aunque en realidad solo se distinguían unos puntos luminosos y rojizos, y saltó hacia un lado evitando así la luz reflejada y esperó. Pero Anne no se acercó y a su vez vio como su enemiga parecía tener un debate interior sobre si debía atacar o no. Por una parte el alma de Anne la atraía de una manera tan intensa que no se podía ignorar, pero, por otra, la luz que esta desprendía era muy peligrosa para ella, incluso mortal.

Para ayudarla Anne se introdujo en la mente de esa mujer demonio y consiguió reforzar la parte que apostaba por atacar ofreciéndole imágenes de como sería su cuerpo desfallecido e incluso convenciéndola de que al vencerla y matarla conseguiría poder además de energía. Claro está ella ignoraba que Anne estaba manipulando su mente para hacerla adoptar una decisión equivocada. Satisfecha con el resultado, Anne se retiró de la mente de la mujer a la vez que esta adoptaba una posición de ataque.

La sombra se lanzó entonces a Anne quién evitó su embestida y viró la espada de tal modo que la luz de esta atravesó el brazo del puñal que no solo se cortó sino que al efecto de la luz empezó a desintegrarse hasta que no quedó nada de el, únicamente el puñal en el suelo. A su vez la cercanía de Anne empezaba a debilitar a la sombra que intentó volver a coger el puñal pero Anne dirigió el haz de luz de su espada hacia el brazo que empezaba a formarse para coger la espada y este al contacto con la luz se desintegró igual que el otro.

A partir de ese momento todo fue más fácil. Inmediatamente Anne dirigió la luz de su espada hacia los ojos que también se desintegraron, provocándole a su enemiga una ceguera rápidamente aprovechada por Anne para dirigir la luz hacia otras partes del cuerpo que poco a poco se fueron desintegrando hasta que finalmente se desvaneció el último punto de la sombra y ya no quedó nada. Nada de nada.


Anne observó a su alrededor aliviada y soltó un suspiró de cansancio, cansancio que aun así no le impidió localizar la mente del humano. Estaba bien ya en su casa y ajeno a la batalla que se había librado ante el, batalla de la que ni siquiera fue testigo gracias a las ilusiones iniciales de Anne que hicieron que este no oyese ni viese nada de esta mientras estuviera cerca.

Esa era otra de las razones por las que Anne se sentía agotada, no era fácil mantener una ilusión durante una batalla sin perder la concentración (de hecho estuvo a punto de hacerlo). Tenía que practicar más.

Y de paso preguntarle a Jaymie porqué había ocurrido eso con la luz de su piel y su espada. Anne volvió a acercarse a la zona oscura y recogió su escudo del suelo, al cogerlo sintió como si recuperar un objeto perdido hace tiempo y que significara mucho para ella. Ese pensamiento la hizo sonreír y con esa sonrisa en su cara invocó las alas y emprendió el vuelo de regreso a su casa donde le esperaba un deseado y seguramente bien merecido descanso.

miércoles, 12 de junio de 2013

Seyens: 1ª parte Stern| Capítulo 13

13


Sí, algo es algo, pero a veces ese algo significa más de lo que parece, y en este caso ese algo provocaba una situación problemática, por más que quisiera ayudar a Chase, él era un licántropo y Anne dudaba de que estuviera bien colaborar con el incluso para proteger a Esteban. Además seguía sin entender porque él le era tan... Familiar.

Eran esos mismos pensamientos los que la distraían en el entrenamiento de Jaymie aquella tarde:

Jaymie y Anne se encontraban en un jardín de flores azules, en medio de un paisaje de cielo rosado que cambiaba a azul con algunas nubes y a rosa sin mantenerse en ningún color más de unos segundos.

Jaymie suspiró y negó con la cabeza antes de decir:

— Así no, no te estás concentrando Anne 

- Lo siento Jaymie— se disculpó Anne y entonces el cielo volvió al azul y las flores desaparecieron y el paisaje original del jardín de Jaymie se reveló anulando así el otro que era una ilusión.

- Estás muy distraída Anne y un seyen nunca debe distraerse, la distracción impide la concentración y es nuestro peor enemigo. En una batalla una distracción puede serte fatal. — Recomendó Jaymie

- Lo sé y lo siento. — Siguió disculpándose, Anne.

- ¿En que piensas Anne? ¿Que es lo que ocupa tanto tu mente? — Preguntó Jaymie.

- Bueno yo... — Anne se quedó pensativa ¿Debería contárselo? Jaymie no lo aprobaría, era seyen, por otra parte si no lo contaba, Jaymie podría usar sus poderes y averiguarlo por su cuenta. Así que era mejor contarlo. Anne respiró hondo y le contó a Jaymie todo el asunto de Chase y Esteban.

- Ya veo. ¿Y tú deseas ayudarlo? — Dijo Jaymie, una vez acabado el relato.

- Sí— confesó Anne.

- ¿Por que? — Preguntó Jaymie.

- Quiero proteger a Esteban, él es humano y yo debo protegerlo— Contestó Anne.

- Sobre eso no puedes estar segura. A Esteban podrían haberlo mordido. — Opinó Jaymie.

- Chase me dijo que nadie mordió a Esteban — argumentó Anne.

- ¿Nadie?, ¿ni siquiera el mismo? — Preguntó Jaymie entonces.

- ¿Por que iba Chase a hacerle daño a Esteban? — Preguntó entonces Anne, Chase y Esteban eran muy amigos, no había razón que los enfrentara, o eso parecía.

- Voluntariamente no, pero es probable que Chase se descontrolara y lo mordiera — Le contestó Jaymie con serenidad.

- Chase puede controlarse — aseguró Anne, no sabía porque pero confiaba en él.

- Si, claro por eso antes estuvo a punto de atacar a Marina. — Ironizó Jaymie

Anne iba a abrir la boca pero al rato se arrepintió, no se le ocurría nada convincente que decir.

- Escúchame Anne, no digo que no debas ayudarlo, sino que antes debes asegurarte de que lo que dice es cierto y si lo es cuando encuentres a Esteban debes apartarlo enseguida de Chase, o el asunto podría acabar muy mal. — Aconsejó Jaymie y Anne asintió, a pesar de que había algo en el rostro del joven que le incitaba a confiar en el, Jaymie tenía razón. Chase era un licántropo y mantenerlo cerca de Esteban, podría ser muy peligroso para este.

- Y deberás tener cuidado Anne, proteger a un humano ya es un mal asunto entre licántropos, pero cooperar con seyens se considera alta traición y si os descubren ninguno de los tres sobrevivirá. — Previno Jaymie

- No te preocupes Jaymie tendré cuidado— aseguró Anne.

- Bien, ahora que el problema está arreglado volvamos al entrenamiento. — Dijo Jaymie.

- ¿De acuerdo, Que quieres que muestre ahora? — Preguntó entonces Anne, ahora que lo de Chase estaba solucionado, ella estaba segura de poder concentrarse mejor y crear una ilusión convincente y duradera.

- Creo que dejaremos las ilusiones un poco, mejor practicamos otro poder — Le contestó Jaymie entonces y entró en la casa.

- ¿Cual? — preguntó Anne intrigada mientras la seguía. Una vez adentradas en la casa ella y Jaymie se dirigieron a la cocina y esta cogió una silla.

- No sé, quizás... — empezó Jaymie dejando la frase sin terminar y lanzó la silla hacia Anne quién sorprendida y un poco asustada posicionó las manos hacia adelante con el fin de parar la silla.

De repente antes de que la silla llegara a su destino esta fue lanzada hacia atrás y chocó contra el muro más cercano.

- Este. — Acabó la frase Jaymie.

- ¡Jaymie! — protestó Anne.

- Era necesario. — Se justificó Jaymie aunque se le escapó una risita baja.


Necesario, sí claro, lo que ocurriría era que Jaymie tenía un sentido del humor bastante raro.

De repente algo detuvo sus pensamientos e hizo que Anne volviera a la realidad de la noche, y parase su entrenamiento, era como una llamada, alguien estaba en peligro y sin embargo nadie estaba llamando a nadie y además lo que sentía no era ningún ruido, era algo más, no sabía decir qué, pero todos sus sentidos estaban alerta. Sea quién sea el que esté en peligro tenía que salvarlo. Eso era lo único que importaba en este momento.

Mientras tanto no muy lejos de allí:

Una joven de pelo oscuro se hallaba sentada en la barra de una taberna; allí aún había bastante gente por la noche a pesar de las muertes, muertes de las cuales ella podría atribuirse algunas.

De entre la gente de la taberna había un chico que captaba su atención, tenía el pelo acastañado y ojos marrones y su alma, su alma era tan joven e inocente ideal para ella. El chico terminó de beber lo que había en un vaso y ella lo siguió; mientras esta se iba moviendo su cuerpo se tornaba oscuro y la figura se extendía y se difuminaba adquiriendo el contorno de una sombra solo visible al hallarse iluminada por la luz, una luz que podía ser la de las farolas de la calle o la de la luna, creciente en este caso. Y es que la chica era eso, una sombra.

jueves, 6 de junio de 2013

Explicaciones y siguiente capítulo de Stern.

Hola, ante todo debo disculparme por desaparecerme de repente pero mayo es un mes que vino cargado de exámenes y trabajos de la universidad que me impidieron conectarme y seguir publicando, pero ya se acabó. Los exámenes acabaron hace apenas unos días por lo que ahora, a no ser que haya algún impedimento que escape a mi control, podré volver a escribir y publicar mi historia regularmente como antes. Por lo que es del Diario de Evelin, del que hablé hace tiempo, deciros que acabé de escribir el capítulo diez hace poco e intentaré seguirla pero aun no sé cuando volveré a publicarla, ya que para ello quisiera tener más capítulos. Además aun tengo que escribir el siguiente del fanfic de los juegos del hambre y seguir editando Stern un poco más, así que la publicaré en cuanto pueda. Mientras seguiré con Stern :)

Y bueno, no me enrollo más y os dejo el capítulo.


Seyens: 1ª parte Stern. Capitulo 12


Anne:


El sol se estaba poniendo mientras Anne se encontraba en su habitación practicando movimientos, frente a un espejo. Mientras practicaba recordaba los movimientos usados la noche anterior, en su primera lucha, e intentaba mejorarlos. Al final no le había salido nada mal, pero ella se encontraba un poco frustrada por no haber podido salvar a la humana que el licántropo había matado. La humana en cuestión era una chica muy joven, casi una niña, pues solo tenia doce años, su madre trabajaba de dependienta en una tienda cerca del centro de la ciudad y su padre era obrero.

El atacante de la niña no solo la había matado sino que también había empezado a comérsela cuando la cercanía de Anne le hizo olvidar a su víctima.

Esos hechos se los reveló Marina cuando se encontró con ella esta mañana de domingo.

Anne se había levantado a la misma hora que ayer y aprovechó que era temprano y no tenia mucho que hacer para visitar a Jaymie y preguntarle si lo de estar espabilada todas las mañana era cosa de seyens o no pero no la encontró ni en su casa ni en su jardín y volvía a casa un poco frustrada cuando se encontró con Marina.

-Anne, por fin te encuentro, necesito pedirte un favor— Le dijo Marina.

- Sí, lo que tu quieras. ¿De que se trata? — dijo Anne

- Quiero que me acompañes a casa de Chase y me ayudes a sacarle la verdad sobre mi hermano — Le pidió Marina. Anne se sorprendió un poco, normalmente Marina no pedía ayuda y menos para hacer hablar a una persona. Además ¿Que creía Marina que pudiera hacer Anne que ella misma no pudiera hacer? Marina desconocía la historia de los seyens y los poderes de Anne así que no podía suponer que esta averiguara cosas que ella no pudiera averiguar por si misma.

- De acuerdo, pero, ¿para qué necesitas mi ayuda? Yo no tengo mucha fuerza y estoy en contra de la violencia. — Dijo Anne, era más fácil preguntar directamente que llenarse la cabeza de supuestos o usar sus poderes.

- Lo sé y no te pido eso. Es que Jaymie siempre tuvo un don para saber si lo que decía uno era verdad o no y pensé que ella te había enseñado su técnica antes de desaparecer. — Dijo Marina contestando a la pregunta. Lo cierto es que Jaymie no tenía ningún don para distinguir la verdad de la mentira, lo que pasaba era que si una persona decía una cosa y pensaba en como hacer que esa cosa fuera creíble, Jaymie deducía que lo dicho no era cierto.

- De acuerdo, vamos. — Dijo Anne, ahora lo entendía, su papel era estar presente y usar discretamente sus poderes para saber si lo que decía Chase era verdad.

Se dirigieron a la casa de Chase, quien igual que Marina vivía con su padres, los cuales no sabían que su hijo violaba los toques de queda que le imponían y salía por las noches. La casa de Chase se encontraba en la zona obrera, que era la zona más cercana a las fábricas e industrias de Stern, ya que tanto Chase como su padre eran obreros.

- ¿Te has enterado de lo de esa niña? — Preguntó Marina a Anne por el camino.

- ¿Qué niña? — Preguntó Anne.

- Una niña ha sido encontrada muerta ayer por la noche. Dicen que su asesino la ha entregado a las fieras. — Le informó Marina.

- ¿A las fieras? — preguntó Anne extrañada.

- Aparte de matarla le han mordisqueado una pierna y eso normalmente lo hacen los animales salvajes, las fieras. — Contestó Marina

- ¿La conocías? — preguntó entonces Anne interesada pero Marina negó con la cabeza.

- No sé su nombre, pero me han dicho que su padre es obrero y su madre es la dependienta de una tienda del centro de la ciudad. — Dijo ella y Anne asintió. Desde que habían empezado las muertes todo el mundo se interesaba por la familia de las víctimas, y las víctimas, mismas por lo que no era de extrañar que Marina supiera de los padres de esa niña.

Siguieron hablando un rato más de la niña y luego Anne le preguntó a Marina si sabía algo más de Esteban, pero ella le dijo que aún no lo habían encontrado, ni sabían nada nuevo.


— Ya llegamos — Informó Marina en cuanto llegaron al frente de una de las múltiples casas, pegadas o casi, que formaban la zona obrera, casas que eran tan parecidas que si no fuera porque Marina se lo había indicado Anne no sabría distinguir la casa de Chase de las otras. Marina llamó a la puerta y la madre de Chase, una mujer de pelo castaño rojizo abrió la puerta.

- Buenos días Charlotte, ¿está Chase en casa? — Dijo Marina, Charlotte era la madre de Chase.

- Si está en su habitación. ¿Queréis que lo llame? — dijo Charlotte

- No, gracias, preferimos entrar a verle ¿Podemos? — Dijo Anne.

- Si, claro, pasad — concedió Charlotte amablemente y las guió hasta la habitación de Chase para luego llamar a la puerta y anunciar.

- Hijo, la hermana de Esteban y una amiga suya han venido a verte. —

Alguien se acercó a la puerta y Anne por poco se pone en postura defensiva delante de todos, acababa de captar en esa persona el mismo “fuego” que en el licántropo al que se había enfrentado la noche anterior solo que en ese caso era un fuego controlado porque su dueño estaba en forma humana y bastante tranquilo. Seguramente se trataba de Chase pero seguía siendo un licántropo por lo que era necesario no bajar la guardia y a la vez no enfadarlo ni hacer nada que provocara sus instintos de hombre lobo ya que los licántropos eran bastante inestables.

Un chico de pelo liso de tono castaño rojizo y ojos marrones abrió la puerta observando con intriga a los visitantes, parecía inquieto como si se sintiera observado. Por unos instantes sus ojos y los de Anne chocaron con un destello de reconocimiento en los de él. Esa chica le sonaba. No sabía por qué pero le sonaba. Finalmente negó con la cabeza y se dirigió a su madre:

— Gracias por avisarme mama, ¿puedes dejarnos solos? — le pidió

  — Sí, claro, hijo — concedió Charlotte y se fue.

— Hola Marina — saludó Chase, seguidamente volvió a mirar a Anne. Seguía sin saber porque su rostro le era tan familiar pero había algo especial en ella, algo que lo incitaba a mirarla una y otra vez, le atraía de una manera inexplicable...

—  Supongo que tú debes de ser Anne. — Añadió recordando que Esteban había mencionado su nombre en alguna ocasión, y había manifestado las ganas que tenía de que Marina se la presentara.

Anne asintió y sus ojos volvieron a chocar, pero en esta ocasión la que pareció reconocerle fue ella. Pero no supo de qué, a la vez, él estaba comenzando sospechar de su extraño color de ojos. Sin embargo, frente a la cada vez más pequeña parte de su mente que le decía que esa chica era un seyen, había una gran parte que le decía que se equivocaba. Eso le extrañó a Anne ¿Acaso había algo fuerte que la protegía? Igual una especie de magia natural.

— Pasad — Invitó Chase y ellas entraron en la habitación, cada vez estaba más nervioso ¿Habría realmente alguien observando? No, seguramente no. ¿Pero entonces porque tenia la sensación de estar vigilado? Miró otra vez a la ventana, nadie.

— ¿Sabes algo de Esteban? — preguntó él a Marina, supuso que era por eso que había venido hasta aquí.

— Chase por favor deja de fingir que no sabes nada yo no soy la policía no te voy a hacer nada. — Dijo Marina, Chase la miró contrariado ¿Es que acaso Marina también sospechaba de él? La situación se estaba poniendo complicada, bueno quizás si ponía cara inocente y decía:

— ¿De qué hablas? no estoy fingiendo. — Pero Marina no pareció creerlo, o más bien no quiso, porque más creíble imposible, y replicó.

— Claro que finges. ¿Donde está mi hermano? — genial, había elevado la voz ¿se estaba ella enfadando con él? sí, eso parecía.

- No lo se. — Mintió él, su oído evolucionado captó un ruido fuera, sí lo estaban observando no había duda. Le dieron ganas de lanzar una mirada asesina a quién le estuviese espiando pero se contuvo, para lo que serviría. Además si era un miembro de su manada fijo que le reñían a el y no al espía que seguramente estaba cumpliendo órdenes.

— Sí que lo sabes. Saliste con él aquella noche. — Afirmó ella, genial y ahora que le decía no podía soltarle la verdad, no ahora que estaba claro que lo vigilaban, bueno a lo mejor si decía parte de la verdad ella se conformaba.

— Sí, pero no lo acompañe a casa a eso de las doce nos despedimos y el se fue. — Faltaban algunos detalles pero bastaría para convencer a Marina, el problema era Anne, pues seguía teniendo la sospecha de que era Seyen y si esta le leía la mente lo sabría todo.

— No, no te creo, debes de estar mintiendo. No creo que mi hermano sea tan imprudente como para volver solo a casa. — Afirmó Marina, vaya se había olvidado de ese detalle, ¿ahora qué le decía?

— ¿Que ha pasado? ¿Que le has hecho? — Insistió Marina, elevando la voz y sin darle tiempo a Chase de hablar; vale que estuviese preocupada pero esto ya era pasarse de la raya. ¿Que iba a hacerle el? Por favor Esteban era su mejor amigo.

— Marina por favor tranquilízate, no le he hecho nada, eso fue lo que paso, no hay nada más. — Esta situación ya lo estaba enfadando ¿Con qué derecho venia ella a acusarlo de nada?

  — ¿Que me tranquilice? ¿Tú sabes lo preocupada que estoy? ¡He estado aquella noche en vela esperando a que volviera! — Su voz se elevó aun más, a este paso soltaría un grito y vendría alguien.

— ¿Y te crees que a mi no me preocupa? Estoy tan preocupado como tú o más pero al menos no le echo la culpa a otro — Ya estaba empezando a temblar, bueno era culpa de ella, ¿Quién se creía que era para alegar que él no se preocupaba por Esteban?

— No le echo la culpa a nadie, digo lo evidente le hiciste algo, lo se ¿Y por que tiemblas ?, ¿tienes miedo de que te denuncie si me dices la verdad? — dijo ella, los temblores de Chase aumentaron ¿Miedo, ¿él? Se iba a enterar...

— Cállate, tú no sabes lo que esta pasando. ¡No entiendes nada! — replicó el fuera de si, iba a transformarse, lo sentía, bueno tampoco quería pararlo ahora mismo.

— Marina, por favor sal, así no conseguirás nada, yo me encargaré de que diga lo que sabe. — Anne por fin habló, su voz tenía un efecto especial, era muy convincente.

— Yo...está bien y de paso intentare calmarme. — Dijo Marina, menudo cambio había tenido la chica. Pero Chase apenas le dedicó una mirada a Marina cuándo esta se fue, sus ojos volvieron a enfocar a Anne, quien después de que Marina se fuera cerró la puerta y se situó delante de ella cerrándole esa vía de escape.


Bien cálmate y intenta explicarte, Chase —Comenzó, su mirada lo intimidaba un poco pero lo intimidaba más lo que está podía hacer con ella, solo de pensar en sus poderes se estremecía sobre todo al hecho de poder torturarlo sin tocarlo. Se concentró en calmar sus temblores, no vaya a ser que ella usase sus poderes para calmarlo.

No puedo, me están vigilando.” Pensó el, esperaba que ella estuviera leyendo la mente por qué si no, no podría saber nada.

Ella miró hacia afuera y asintió, también se había dado cuenta de que alguien los observaba, dio unos pasos y le puso una mirada hostil pero lo que le susurro no era nada hostil, se trataba de un consejo.

— Pues piénsalo, yo no diré nada a nadie — el susurro era tan inaudible que si no fuera por la cercanía y el desarrollo de su oído no se habría enterado de nada, asimismo ella no parecía amable pero lo era, sí que se le daba bien fingir a esta chica.

Recordó la noche en que todo ocurrió, Esteban y el acababan de salir de un local poco recomendable para Esteban por la bebida y el ambiente, pero eso a Esteban nunca le había importado, de hecho le estaban gustando esos lugares.

Afortunadamente ninguno de ellos había bebido lo suficiente para no saber por donde iban ni como. Estuvieron un rato hablando mal de sus padres y de los toques de queda que estos imponían, luego Esteban alegó que estaba cansado y se fue. Chase también se alejó y aprovechó el tiempo que le quedaba para cazar. Decidió no mostrarle esa parte a Anne pero sí que le mostró como después de alimentarse oyó un grito, era Esteban, corrió lo más rápido que pudo y cuando llegó vio que estaba herido y sangraba pero no mordido y que un licántropo iba a atacarle. Sin pensarlo mucho se interpuso entre los dos y convenció al otro licántropo de que él iba a encargarse de Esteban, y le dijo que se buscara otra víctima. Cuando este se marchó Esteban retrocedió asustado, pero le reconoció los ojos, y pronunció su nombre y Chase desapareció un instante y volvió con forma humana y le contó parte de la verdad. Que él era un licántropo, que era eso, y que el acababa de salvarle de uno. Había más pero no quiso arriesgarse a contarlo, no le convenía que ella lo supiera todo, aún no.

Anne asintió, había captado la historia. Esteban estaba vivo

Anne, por favor lo estoy escondiendo, no quiero que muera ni que lo transformen. Ayúdame.” Pensó para que esta lo escuchara. Vale, estaba loco, pero estaba un poco desesperado por la situación, sabía que si lo encontraban los matarían a los dos y eso era precisamente lo que quería evitar.

Anne negó con la cabeza.

— Intentare encontrarlo y protegerlo pero no puedo hacer nada más — le susurro ella otra vez de esa manera tan inaudible y se fue pero antes le dedicó una mirada asesina a la ventana que provocó otro ruido, seguramente de pasos ¿Había asustado al vigilante solo con mirarlo? Si que era buena, buena y atrevida.


—  ¿Que te ha contado? — preguntó Marina en cuanto ella y Anne estuvieron fuera de la casa.

— Muy poco, que Esteban esta vivo y que el lo esta protegiendo pero no me dijo de que ni porque. — Contestó Anne.

- Bueno, algo es algo — dijo Marina ya más relajada.

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Y para finalizar os dejo una pequeña imagen de como me imagino a Chase, un personaje que poco a poco irá adquiriendo importancia a lo largo de la historia, ya lo veréis. ; )


Lee el último capítulo publicado :)

Capítulo 30 :D

Ya vienen los reyes, por el arenal. Ya le traen al niño, un nuevo Capítulo. 🎶🎵 ...  ¡Ah! no, que no es así xD. En fin aquí teneís el nuev...

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